Treinta Misas, treinta días, por el alma de tu ser querido. Las Misas gregorianas son una antigua tradición de la Iglesia: treinta Misas celebradas durante treinta días seguidos, sin interrupción, por el alma de una sola persona fallecida. Esta práctica se remonta al papa san Gregorio Magno, en el siglo VI, y la Iglesia la ha conservado como una ayuda especial para las almas que se preparan para el encuentro definitivo con Dios. Tú escribes el nombre de tu ser querido, y un sacerdote misionero que sirve a la Iglesia que sufre ofrecerá las treinta Misas por él.
FOTO: Viaje a México de una delegación de ACN. Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe, México. ©ACN
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