ACN - México

FINANZAS

El deseo del Santo Padre es que ayudemos en la fe a nuestros hermanos y hermanas que sufren, un llamado a la acción, como el fundador de Ayuda a la Iglesia Necesitada, el padre Werenfried, puso en su testamento. Más que una cuestión de bienes materiales o dinero, se trata de salvar almas humanas.

Seguiremos ayudando dondequiera que los cristianos sufran, para que los niños puedan tener un hogar, para que los sacerdotes y las religiosas puedan continuar su ministerio pastoral y para que los cristianos de China, Siria, Irak, África y de todo el mundo puedan conocer y sentir la solidaridad de la Iglesia una, santa, católica y apostólica. Su sufrimiento nos llama, y el amor de Cristo nos une, en cualquier lugar del mundo donde su generosidad esté llegando.

Todas las donaciones se utilizarán para reflejar la intención del donante. Cuando se financia un proyecto, las donaciones adicionales se destinan a programas donde la necesidad es mayor.

“Ser un apóstol de la misericordia significa atender sus heridas, que aún hoy son visibles en los cuerpos y almas de tantos de sus hermanos y hermanas. Al curar estas heridas, profesamos a Jesús y lo hacemos presente y vivo." El Papa Francisco

Juntos estamos manteniendo viva la fe…

Cuando ayudamos a los seminaristas a comprender más profundamente sus vocaciones, cuando proporcionamos a las religiosas los medios necesarios para la catequesis o su trabajo con los jóvenes, y cuando ayudamos a las parroquias a construir iglesias donde puedan vivir de la eucaristía y adorar a Dios en el Santísimo Sacramento.

Ayuda a la Iglesia Necesitada

Ayuda a la Iglesia que Sufre es una organización benéfica católica internacional, compuesta por 23 oficinas independientes en todo el mundo. Aunque autónomas, todas trabajan en colaboración. Nuestra sede internacional se encuentra en Alemania, y es nuestra fuente central de información y gestión de proyectos para las subvenciones. De esta manera, nuestra misión de ayudar a construir la fe donde se requiere con tanta urgencia opera eficientemente y los fondos se distribuyen sin retrasos innecesarios. Ayuda a la Iglesia que Sufre no recibe fondos del Gobierno, por lo que depende únicamente de la generosidad de personas como tú. Por lo tanto, puedes ayudarnos a garantizar que nuestro trabajo continúe a pesar de la persecución, la violencia, la intolerancia y el odio.

Acciones que puedes considerar

Si deseas marcar la diferencia para mantener viva la fe en todo el mundo, tu apoyo es muy valorado.

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