Ofrece una misa gregoriana

Ofrece el mayor acto de amor que es la celebración de una Santa Misa, en acción de gracias, por algún difunto, por tus necesidades o las de tus seres queridos.
Si solicitas Misas a través de ACN, intercederás por los tuyos, por tus propias intenciones y sostendrás a la Iglesia que sufre pobreza, discriminación y persecución en el mundo.

Anota tus datos, tu intención y selecciona el método de pago. Haz tu donativo directamente aquí, vía tarjeta de débito, crédito o PayPal. Si lo haces vía OXXO o depósito, notifícanos a info@acn-mexico.org o llámanos.

La Santa Misa tiene un valor infinito…

¿Por quién la quieres ofrecer?

¡Hay tantos motivos por los que pedir y tantos por los que dar gracias! Puedes ofrecer 30 Misas consecutivas por tus difuntos, por las almas del purgatorio, por la curación de tus enfermos, por aniversarios y cumpleaños, por celebraciones y por tantas más intenciones por las que quieres ofrecer una misa.

La celebración de la Eucaristía es la mayor obra de misericordia espiritual, el regalo más valioso que puedes hacer a los demás.

Ofrecer una Misa es muy sencillo...

Un regalo que abraza el alma

Se denominan “Misas Gregorianas” a 30 Misas consecutivas ofrecidas por el alma de un difunto. Es una costumbre que se remonta al Papa San Gregorio Magno (590-604), quien la hizo popular gracias a una historia referida en sus Diálogos, donde relata que Justus, monje fallecido en el convento de San Andrés en Roma, por quien San Gregorio había ofrecido la Misa durante 30 días consecutivos, acabada la treintena se apareció a sus hermanos del monasterio y les anunció que había sido librado de las penas del Purgatorio. Siguiendo este hecho significativo, la Iglesia siempre ha tenido en gran aprecio esta preciosa práctica espiritual.

Te invitamos a ofrecer misas gregorianas a través de Ayuda a la Iglesia Necesitada, al hacerlo emitimos un certificado con el nombre de la persona a la que va dirigida tu intención. El donativo que aportas se entrega al sacerdote quien ofrece durante 30 días la intención y le permite seguir su labor en su comunidad especialmente en las zonas de mayor pobreza y persecución.

Con una Misa Gregoriana ayudas a un sacerdote y a su comunidad...

Donde están los sacerdotes vive, la esperanza.

Las Misas que solicitas a través de Ayuda a la Iglesia Necesitada, las celebran sacerdotes sin recursos en países de guerra, escasez, discriminación o persecución religiosa. 

El donativo o estipendio de Misa que haces cuando solicitas la celebración de una Eucaristía se convierte en auténtica ayuda de emergencia para que un sacerdote disponga de los recursos mínimos para vivir y seguir siendo el sustento físico y espiritual de su comunidad.

Gracias por tu generosidad y por ser parte de esta misión.

Un bien para toda la Iglesia

Tu estipendio de misa se convierte en fe viva.

» El apoyo recibido nos ayuda a visitar comunidades cristianas, a familias, a tener encuentros de oración y formación. Gracias a ustedes podemos seguir entregando nuestras vidas por tantas almas a quien el Señor nos ha mandado pastorear. « P. Jesús Ma Aristín, Perú

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