Sacerdote de Nepal: «Nuestra presencia entre las personas que sufren les dará esperanza»

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La Iglesia católica en Nepal se ha movilizado para apoyar a las víctimas de las devastadoras inundaciones que golpearon el país del Himalaya el 26 de agosto y que han arrasado pueblos enteros y dejado a miles de muertos y desaparecidos.

En Nepal, la iglesia ya comenzó apoyar a los damnificados

La comunidad católica de Nepal es muy pequeña en comparación con el conjunto de la población del país. Según el administrador apostólico, «la Iglesia católica tiene 13 parroquias y 10,000 católicos, pero siempre ha trabajado al servicio de la población nepalí, independientemente de su religión, y seguiremos haciéndolo mientras sufren en esta hora de necesidad».

En cuanto a la pequeña comunidad católica, el padre Bogati cuenta en su entrevista con la fundación que «los miembros de una de las comunidades católicas bajan a Syabrubesi para trabajar. Es posible que algunos de ellos hayan sido arrastrados por las aguas. Todavía no tenemos cifras. Respecto a los edificios, no hay iglesias o capillas católicas destruidas».

A través de Caritas Nepal, la Iglesia ha comenzado ya a prestar ayuda de emergencia y a evaluar las necesidades en las zonas afectadas. Caritas Nepal ha puesto en marcha cocinas comunitarias y ha enviado alimentos para proporcionar comidas a 300 familias afectadas durante 15 días. En las zonas que continúan inaccesibles, la ayuda se ampliará a través de colaboradores locales. Ante la previsión de nuevas lluvias y mientras muchas personas continúan durmiendo al aire libre, también son prioritarios los toldos, mantas y esterillas.

En un país en el que los católicos son pocos y se encuentran geográficamente muy aislados, el padre Bogati destaca también la importancia de sentir que la pequeña Iglesia de Nepal no está sola: «El santo padre, el papa León, fue el primero en rezar y en mostrar su solidaridad y cercanía con las víctimas de estas inundaciones repentinas. Del mismo modo, estamos recibiendo oraciones y apoyo de la Iglesia católica de todo el mundo», explica.

Para el padre Bogati, sin embargo, la misión de la Iglesia no se limita a la ayuda material: «Estando allí, proporcionando ayuda ahora y, más adelante, contribuyendo a la reconstrucción, damos esperanza. Nuestra presencia entre las personas que sufren les dará esperanza», afirma.

El administrador apostólico pide especialmente oraciones por las víctimas y por todas las personas afectadas por la catástrofe, y agradece la cercanía y la solidaridad de ACN, de sus benefactores y de la Iglesia universal con la pequeña comunidad católica de Nepal.

– María Lozano

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