En 1995, el Papa San Juan Pablo II publicó su carta encíclica Evangelium vitae, en la que destacaba la santidad de la vida humana e instaba a la sociedad a fomentar una “cultura de la vida humana” para contrarrestar la creciente “cultura de muerte”. Las palabras de este Papa son tan relevantes hoy como cuando fueron escritas en los años noventa.
En muchas partes del mundo, la cultura de muerte amenaza la santidad de la vida humana. Así ocurre en Chile, donde se están produciendo intentos de promover el aborto y la eutanasia. Con el fin de salvaguardar la santidad de la vida, la diócesis de Villarrica lleva a cabo un proyecto provida para promover la cultura por la vida tal y como la enseñan los últimos papas, entre ellos, Juan Pablo II y León XIV.

Este proyecto es multifacético e incluye charlas y conferencias en colegios y parroquias, la producción de vídeos y material audiovisual provida, y la implantación de un programa con diploma sobre una defensa de la vida que la respeta desde la concepción hasta la muerte natural. El proyecto también incluye adopciones espirituales, consistentes en grupos de personas que se reúnen para rezar por un bebé que corre riesgo de ser abortado. Entre los grupos que rezan por los niños por nacer hay alumnos, estudiantes, parroquias y grupos de oración. Cada miembro del grupo lleva una tarjeta con una oración dirigida a Jesús, a la Virgen María y a San José en nombre del niño.
La culminación del proyecto es la caminata anual ‘Yo Marcho por la Vida’, organizada por la diócesis de Villarrica. Esta marcha reúne a personas de todas las edades, procedencias y parroquias, unidas en su compromiso de promover una cultura de la vida.
La diócesis de Villarrica nos ha pedido apoyo para continuar con esta importante labor. ¿Quieres ayudarnos a promover y defender una cultura de la vida en la que cada persona es valorada y protegida desde la concepción hasta la muerte natural?

