

El mes de marzo, es el corazón de la Cuaresma, donde se toma este tiempo de silencio fecundo, de ayuno que purifica, de oración que te conecta con el dolor redentor de Cristo. Pero también para la caridad concreta, activa, urgente. Porque mientras meditas la Pasión del Señor, miles de hermanos están siendo crucificados hoy: por la guerra, el desplazamiento, la violencia o el abandono. Ellos no pueden esperar. Por eso, la ayuda de emergencia que ACN ofrece en más de 50 países es una prioridad

Que en este Año Santo, cada día sea una oportunidad para mirar el dolor del mundo y responder con compasión, esperanza y fe activa. Sigue cumpliendo tu misión con ACN.
