Las Hermanas de María de Schönstatt tienen una casa en la ciudad de Florencio Valera, en el área metropolitana de Buenos Aires, donde residen 17 de sus hermanas jubiladas y enfermas. Tras una vida de servicio desinteresado a Dios y al prójimo, ahora reciben cuidados amorosos en la última etapa de sus vidas.
Sin embargo, hasta hace poco, el transporte era un problema grave. Las hermanas a menudo tenían que ser trasladadas en ferry al hospital más cercano para recibir atención médica especializada, un trayecto de aproximadamente 29 kilómetros en cada sentido. Además, el viejo vehículo de la comunidad estaba en muy mal estado, con graves daños en la transmisión.
La hermana Bernardita Guagliano nos pidió ayuda y nos explicó la situación: «Un vehículo fiable no es un lujo, sino una necesidad, si queremos garantizar su bienestar y calidad de vida. Un vehículo fiable y en buen estado les permitirá recibir la atención médica urgente que necesitan sin poner en riesgo su salud ni su seguridad».
Gracias a la generosidad de nuestros benefactores, pudimos responder a su petición y aportar 14,695 dólares para que las hermanas pudieran adquirir este vehículo tan necesario, que ya ha llegado. Las hermanas están muy contentas, y la hermana Bernadita nos ha escrito de nuevo en nombre de todas ellas: «Queremos expresarles nuestra profunda gratitud por su generoso apoyo. Gracias a esta ayuda práctica, nuestras hermanas ahora pueden acceder más fácilmente al tratamiento que necesitan. Oramos cada día por ustedes y por todos nuestros benefactores que lo han hecho posible».
Asimismo, les agradecemos a todos ustedes por ayudar a estas religiosas ancianas y enfermas a recibir la atención que necesitan.
Gracias a tu generosidad, hoy estas hermanas reciben el cuidado que necesitan. Pero aún hay muchos que esperan ayuda. ⭐ Haz posible otro milagro. Dona hoy.















