Ayuda a la pastoral universitaria en Baabda

Desde 2019, el Líbano viene sufriendo uno de los colapsos económicos más graves de su historia moderna. Entre la mitad y tres cuartas partes de la población viven ahora por debajo del umbral de la pobreza, y también la clase media se ha empobrecido mucho. Esta situación es el resultado de la combinación de una corrupción estructural, la parálisis política, una fortísima crisis financiera y repetidos conflictos militares, así como de la amenaza permanente de guerra en la región. Además, en relación con su población, el país acoge a un número desproporcionadamente alto de refugiados sirios.

Todos estos problemas afectan a la vida de la población de un país que, hasta hace poco, era considerado la ‘Suiza de Oriente’. Pero la crisis no solo tiene consecuencias económicas, sino también psicológicas graves: la desesperación y el desánimo se extienden, y en los últimos años se ha registrado un aumento del 21.7 % en la tasa de suicidios.

La mayoría de los jóvenes ya no vislumbran un futuro en su país, por lo que la mayoría sueña con empezar una vida nueva en el extranjero, y muchos ya han emigrado o tienen previsto hacerlo. De este modo, el Líbano se debilita aún más, pues allí se necesitan urgentemente personas bien formadas para construir un futuro mejor, y son precisamente esas personas las que abandonan el país. Al mismo tiempo, las comunidades cristianas se desangran, ya que son sobre todo los cristianos los que emigran. De este modo, su número disminuye en el único país de Oriente Próximo que, en un pasado reciente, llegó a contar durante mucho tiempo con una mayoría cristiana.

En las universidades católicas, la pastoral universitaria intenta animar a los jóvenes estudiantes a quedarse en el Líbano. Lo que se pretende es que, a través de la oración, el acompañamiento pastoral y la experiencia de comunidad con otros jóvenes creyentes, los estudiantes encuentren la fuerza para contribuir a conformar la sociedad desde la fe.

Uno de estos centros educativos es la Universidad de la Orden de los Hermanos Hospitalarios de San Antonio en Baabda, en el oeste del país. Allí, con el apoyo de Ayuda a la Iglesia Necesitada, se han intensificado las actividades de la pastoral universitaria y se ha desarrollado un programa para que los estudiantes encuentren a alguien que les preste oído y consejo, y que los acompañe para ayudarlos a superar sus dificultades. Las actividades espirituales en común, como la oración y la lectura de las Escrituras, los ejercicios espirituales y las excursiones con contenido espiritual los ayudan a vivir su fe en su día a día y a dar sentido a su vida. También se refuerza el compromiso social, para que los jóvenes aprendan a asumir responsabilidades respecto a los necesitados de la sociedad. Otro elemento es el apostolado vocacional, consistente en dar testimonio de la belleza de la vida consagrada y del sacerdocio, para así despertar vocaciones entre los jóvenes y animarlos a poner su vida al servicio de la Iglesia.

El padre Rubén Makol, el capellán de estos estudiantes, nos explica: “El objetivo principal de este programa reside en ayudar a los jóvenes a tener una experiencia auténtica con el Señor y a sentirse nuevamente conectados con su Iglesia y su país, para construir una comunidad viva que les devuelva la esperanza y la estabilidad y para que le vean un sentido a la vida. Hemos podido observar verdaderas transformaciones en aquellos que nos acompañan: están más arraigados en la fe y vuelven a mostrar una mayor motivación por sus estudios, su futuro y su compromiso con la Iglesia. Esta comunidad les proporciona un lugar que describen como su ‘segunda familia’.

Sin embargo, esta congregación también se ha visto muy afectada por la crisis económica, por lo que no está en condiciones de reunir por sí sola los fondos necesarios para continuar con estas actividades. Por eso, también este año queremos volver a apoyar este valioso programa, en el que participarán 300 estudiantes, y para ello les hemos comprometido 17,200 euros. ¿Quién quiere ayudar a estos jóvenes a recuperar la esperanza?

En medio de la profunda crisis que atraviesa Líbano, 300 jóvenes universitarios encuentran en la pastoral un espacio para fortalecer su fe, recuperar la esperanza y comprometerse con el futuro de su país. Tu ayuda puede sostener este programa y evitar que muchos pierdan la ilusión o abandonen su tierra. 🙏 Únete para devolverles esperanza?